Claves para comenzar con una alimentación saludable

Poco a poco se acerca el verano y nos entran las prisas por empezar a comer mejor y cuidarnos. En estos momentos suele ser tentador dejarnos llevar por las famosas dietas milagro que nos prometen perder un montón de quilos en poco tiempo, a pesar de que sabemos que a largo plazo no funcionan. Si has decidido cuidarte más, pongámonos manos a la obra. Hoy te damos algunas claves para que te resulte más fácil comer de forma saludable y mantener un estilo de vida activo. 

¡No caigas en las dietas milagro!

Evita dietas que incluyan productos que prometan una pérdida de peso muy rápida o que sean muy restrictivas, ya que no se trata de comer menos, sino de comer mejor y en las cantidades adecuadas. De ese modo establecerás la alimentación saludable como un estilo de vida que podrás hacer perdurar en el tiempo, lo opuesto a una dieta temporal.

Potencia un estilo de vida más activo

Hay pequeños trucos que puedes ir introduciendo en tu día a día para aumentar la actividad física casi sin darte cuenta.

Evita el uso del ascensor en casa y en el trabajo, sube por las escaleras siempre que te sea posible.

Si utilizas coche, apárcalo unas manzanas antes de llegar al trabajo y termina tu trayecto a pie; si vas en transporte público, puedes hacer lo mismo bajando unas paradas antes

Aunque tu lugar de trabajo requiere que pases muchas horas sentado, es aconsejable que te muevas o que te levantes cada cierto tiempo. Aprovecha para ir al lavabo o para rellenar tu vaso de agua.

¡Busca una actividad deportiva que te encante! Las posibilidades son inmensas, desde clases de baile, pádel, hasta hacer partidos de fútbol con los amigos o simplemente quedar para dar un paseo por la montaña.

Planifica tus menús semanales

Planificar tus menús semanales antes de ir a hacer la compra te ayudará a no caer en la improvisación y que acabes escogiendo opciones poco adecuadas que no se adapten a una alimentación saludable. Piensa en platos que se adapten al ritmo de vida que ya llevas. Además, es importante ir a hacer la compra sin hambre, ya que de este modo te será mucho más fácil centrarte en los alimentos que tienes programados comprar y no dejarte llevar por los antojos.

Una muy buena idea es utilizar los domingos por la tarde o uno de los días en que tengas más tiempo libre para cocinar diferentes platos para toda la semana; aprovecha el horno y cocina diversas raciones de verdura, patata o boniato. También puedes dejar quinoa, frijoles u otros cereales cocinados, y luego solo tendrás que combinar los ingredientes para conseguir una comida genial.

No te saltes comidas

Seguro que alguna vez has pensado que eliminando una comida de la dieta, como el desayuno o la cena, perderás peso, pero esta no es la solución. De esta manera tan solo conseguirás perder peso de forma temporal o llegar con más hambre a la siguiente comida, creando una mala relación con ésta. 

¡Agua, tu aliada!

El cuerpo humano está compuesto principalmente de agua. Es muy importante que te mantengas hidratado durante todo el día, ya que cuando el cuerpo no recibe suficiente hidratación, puede llegar a confundir la sed con el hambre. Para evitarlo, lleva siempre contigo una botellita de agua; así recordarás ir bebiendo. 

¡Con estas claves seguro que te resulta mucho más fácil seguir una alimentación saludable!